
Hay una nueva moda, un nuevo horizonte para hacer de una simple mascota un accesorio de último modelo: el teñido del pelaje.
El caso más popular hasta el momento es el de los cuatro perritos fucsias de Gustavo Damián, el florista desde hace 18 años de Susana Giménez. De hecho, fieles a su herencia dos de los ocho glamorosos perritos del florista son nietos o hijos del icono de moda canina, Jazmín, y al menos cuatro de ellos andan por la vida luciendo un rosa chillón dignode entonar con la casa de Barbie.
El veterinario Leonardo Sepiurka sostiene que esta moda, que según Sepiurka comenzó en lugares como Japón o Miami, donde es furor, no es más que un “esnobismo”,ya que antes las figuras mediáticas “utilizaban una raza específica para diferenciarse, pero ahora usan esta técnica”. En nuestro país, teñir al pichicho es algo exclusivo para las divas, o sus floristas. También está en caso de la quinceañera del programa de MTV llamado “Quiero mis Quince” que, justamente, quería una entrada “glamorosa”… con todo y caniche fucsia.
Teñir un caniche toy de fucsia puede ser impresionante a la vista, pero Sepiurka aseguró que las tinturas utilizadas están testeadas antes de llegar a los pelajes de los consumidores finales. Así por lo menos los efectos adversos de una tintura defectuosa serían sufridos por un animal de laboratorio y no por la mascota fashion. Sepiurka aclara que “puede ser que sufran alergias por el contacto de la tintura con la piel, o que se resquebraje el pelo”. Como siempre, y como no puede ser de otra manera, las celebridades perrunas son de avanzada, gracias a los incansables esfuerzos y la dedicación de sus dueñas y dueños, que los llevan a todas partes (sea al escenario, o al frente de cámara), como elementos distintivos de su “personalidad mediática”. Después de todo, bien se sabe que un distintivo no es efectivo a menos que sea del más brillante color fucsia.
El caso más popular hasta el momento es el de los cuatro perritos fucsias de Gustavo Damián, el florista desde hace 18 años de Susana Giménez. De hecho, fieles a su herencia dos de los ocho glamorosos perritos del florista son nietos o hijos del icono de moda canina, Jazmín, y al menos cuatro de ellos andan por la vida luciendo un rosa chillón dignode entonar con la casa de Barbie.
El veterinario Leonardo Sepiurka sostiene que esta moda, que según Sepiurka comenzó en lugares como Japón o Miami, donde es furor, no es más que un “esnobismo”,ya que antes las figuras mediáticas “utilizaban una raza específica para diferenciarse, pero ahora usan esta técnica”. En nuestro país, teñir al pichicho es algo exclusivo para las divas, o sus floristas. También está en caso de la quinceañera del programa de MTV llamado “Quiero mis Quince” que, justamente, quería una entrada “glamorosa”… con todo y caniche fucsia.
Teñir un caniche toy de fucsia puede ser impresionante a la vista, pero Sepiurka aseguró que las tinturas utilizadas están testeadas antes de llegar a los pelajes de los consumidores finales. Así por lo menos los efectos adversos de una tintura defectuosa serían sufridos por un animal de laboratorio y no por la mascota fashion. Sepiurka aclara que “puede ser que sufran alergias por el contacto de la tintura con la piel, o que se resquebraje el pelo”. Como siempre, y como no puede ser de otra manera, las celebridades perrunas son de avanzada, gracias a los incansables esfuerzos y la dedicación de sus dueñas y dueños, que los llevan a todas partes (sea al escenario, o al frente de cámara), como elementos distintivos de su “personalidad mediática”. Después de todo, bien se sabe que un distintivo no es efectivo a menos que sea del más brillante color fucsia.
Fuente: http://www.minutouno.com.ar/
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